Cada año, miles de hombres y mujeres en toda
América se inscriben para trabajar con alguna empresa
de venta directa -Tupperware, Amway, o una compañía
de cosméticos- esperando obtener dinero suficiente
para comprar nuevas cortinas, un nuevo sofá o algunas
prendas de vestir nuevas. Venden unas pocas mercaderías
a algunos parientes y amigos cercanos. Y luego terminan.
Abandonan antes de darse a sí mismos la oportunidad
de aprender los principios básicos del éxito
en las ventas. “Simplemente no he nacido para vender”,
dicen a menudo.
Nadie nació para ser vendedor, como tampoco nadie
nació para ser médico o abogado. La venta
es una profesión. Para tener éxito en cualquier
profesión, se deben aprender, no solamente las
técnicas básicas, sino también cómo
aplicar esas técnicas. El éxito en las ventas
hace uso de todas las habilidades con las cuales una persona
nace, más todas aquellas adquiridas a través
de la educación y la experiencia.
Si estás buscando una oportunidad laboral, o un
“ingreso extra” para ayudar con el presupuesto
familiar, la venta directa te ofrece las posibilidades
de cumplir tus sueños. De todas maneras, debes
darte el tiempo para aprender las técnicas de la
venta. Hazte esta pregunta. “¿Cuánto
tiempo tiene que estudiar alguien para ser doctor? ¿O
abogado?
¿QUÉ ES LA VENTA DIRECTA?
La venta directa es la comercialización de un
producto directamente al consumidor, sin ningún
intermediario involucrado. Las empresas más confiables
son aquellas que pertenecen a la Asociación Nacional
de Compañías de Venta Directa. Le brindan
al público buenos productos que están cotizados
modestamente para asegurar un consumo masivo.
La mayoría de las compañías de venta
directa brindan a sus representantes un kit para el principiante
y los productos esenciales debajo del precio de costo.
En muchos casos, la inversión se encuentra por
debajo de los $100.
Yo era maestra. A principio de la década del 60
los salarios de las maestros se encontraban a un nivel
cercano al de las enfermeras, el más bajo de los
salarios profesionales. Ingresé en el mundo de
la venta directa para tener un ingreso mayor. Elegí
la línea de los cosméticos y los comercialicé
entre pequeños grupos de mujeres en sus hogares.
Brindaba un servicio para las mujeres que querían
aprender técnicas profesionales de maquillaje y
el arte de la coordinación profesional del color.
Mi experiencia como maestra fue beneficiosa. Mis clientas
estaban interesadas y deseosas de aprender. Trabajaba
todos los días, como lo haría en cualquier
otro trabajo, y me dedicaba varias horas. Leía
libros acerca de cómo vender a las mujeres. Devoraba
libros inspiradores y motivacionales. Mi ingreso creció
constantemente. Pronto estaba ganando más dinero
de lo que alguna vez había ganado enseñando
en la escuela. Estaba emocionada por mi nueva "libertad
para ganar” y comencé a compartir esta oportunidad
con otras personas, reclutando y entrenando a organizaciones
de ventas.
Hay un viejo refrán que dice "Dale pescado
a un hombre y tendrá comida sólo un día,
enséñale a pescar y tendrá comida
para toda su vida". Le enseñé a mis
aprendices a pescar.
Muchos de ellos fueron capaces de mejorar sus vidas.
Llevaron a su familia de vacaciones. Compraron un piano
o un órgano para que sus hijos tomen clases. Ahorraron
dinero para la educación universitaria. Redecoraron
sus hogares, compraron los muebles que necesitaban. Una
vendedora muy exitosa se hizo una casa nueva.
Los beneficios de la venta directa son muchos:
1. Puedes ser tu propio jefe.
2. Puedes establecer tus horarios propios.
3. Puedes tener tus propios negocios invirtiendo poco
o sin invertir nada.
4. Puedes pagarte a ti mismo más de lo que te pagaría
cualquier jefe.
5. Puedes otorgarte aumentos regularmente a medida que
tu negocio crece.
Es justo decirte que los fracasos también existen.
Hay personas que no trabajarán para ellos mismos.
Personas que cuando trabajan para un jefe se levantan
temprano, se acicalan y llegan a horario a la oficina.
Sin embargo, cuando se transforman en su propio jefe se
quedan con el albornoz puesto hasta las 11:00 AM mientras
beben otra taza más de café.
Si puedes ser tu propio jefe y disciplinarte para hacer
lo necesario en el momento oportuno, la venta directa
ofrece una excepcional oportunidad de generar ingresos.
LOS DIEZ PASOS
Aquí hay diez pasos que garantizarán tu
éxito:
1. PLANTÉATE OBJETIVOS. ¿Qué quieres
conseguir? ¿Quieres ahorrar para la educación
universitaria de tus hijos? ¿Un automóvil
nuevo? ¿Una nueva casa? Puedes tener lo que quieras,
pero debes desearlo lo suficiente como para hacer las
cosas que son necesarias para obtenerlo. Cualquiera sea
tu objetivo, escríbelo y ponte un plazo para alcanzarlo.
Divide el período de tiempo en bloques de logros
que pueden ser alcanzados. Trabaja constantemente para
alcanzar los logros que has establecido cada día,
cada semana, cada mes. Plantearse objetivos resulta fundamental
para cada aspecto de la vida. Es muy poco lo que se logra
si no se cuenta con metas definidas.
2. HAZ LISTAS. Cada tarde haz una lista con todas las
cosas que quieres hacer al día siguiente. Eso te
brinda la posibilidad de abordar cada día de manera
organizada. A medida que finalizas cada tarea, márcala
en tu lista como ya realizada. Es maravilloso lo que uno
hace cuando trabaja con una lista de “cosas para
hacer”. Además, ten un cuaderno de apuntes
con una lista de citas, clientas potenciales, clientas
repetidos y referencias, y llévalo contigo todo
el tiempo. Todo el tiempo le estarás agregando
nuevos datos.
3. SÉ ENTUSIASTA. El entusiasmo es el “combustible”
de altos octanos con el que funcionan los vendedores.
El entusiasmo genera su propia energía. La energía
y la buena salud son sinónimos de gente ocupada
y feliz, de gente que está obteniendo logros.
4. RECONOCE QUE LA PALABRA MÁGICA EN VENTAS ES
“PEDIR”. En las ventas directas no debemos
esperar que los negocios vengan a nosotros. Generamos
nuestro propio negocio pidiéndolo. Pide las citas,
y podrás hacer negocios. Pide hacer negocios, y
cerrarás las ventas. Pide referencias, y siempre
tendrás una lista completa de clientas potenciales.
Sé agresivo de forma discreta, pero firme.
5. PREPÁRATE PARA RECIBIR UN “NO”
COMO RESPUESTA. Debes entender que los “no”
no son personales. En ventas, como tal vez en ningún
otro lado, funciona la ley de los promedios. Cada “no”
te acerca más a un “si”. Lleva un registro
de tus porcentajes. Esto te ayudará a mejorar tus
técnicas. ¿Recibes diez “no”
por cada “si”?¿Es tu porcentaje cinco
a uno? Recuerda, los “si” constituyen tus
ingresos. Recuerda también que un “no”
no necesariamente significa un “no” definitivo.
A menudo un “no” es simplemente una evasiva
que sirve para tener más tiempo para pensar. Puede
tratarse de un pedido de mayor información acerca
de tu producto o tu servicio. En realidad, lo que tu clienta
compra es confianza. Debes asegurarle, a través
de tu actitud colaboradora y de tu entera honestidad,
que quieres lo mejor para ella. Es muy probable que te
ganes su respeto y que hagas negocios con ella.
6. ORGANIZA TU TIEMPO CON SABIDURÍA. Una agenda
es la hoja de ruta que les permite viajar a los vendedores.
Elimina de tu día a la frustración. Esto
te asegura que las cosas necesarias serán hechas
y que serán hechas a tiempo. Planea tu trabajo
y luego haz trabajar tu plan.
7. TEN UNA ACTITUD POSITIVA. El éxito en las ventas,
así como en todos los aspectos de la vida, está
compuesto por un 90 por ciento de actitud y un 10 por
ciento de aptitud. Todos nosotros debemos trabajar en
el desarrollo de hábitos de pensamiento constructivo.
Me siento orgulloso de ser vendedor. La venta hace que
giren las ruedas de nuestra economía.. A Bernard
Baruch, quien fuera asesor de varios presidentes, se lo
cita a través de su dicho, "¡Si cada
vendedor se sentara y no aceptara ninguna orden durante
veinticuatro horas, nuestro país caería
en bancarrota!"
Cada compañía que fabrica cualquier tipo
de producto depende de los vendedores para hacer que ese
producto se mueva. Sin vendedores los negocios se paralizarían.
Recuérdalo, de todas las profesiones, el trabajo
en ventas es uno de los que mejor se paga. Las estadísticas
demuestran que los buenos vendedores gozan de ingresos
mucho más altos que el promedio.
8. CUENTA CON UN ÁREA DE OFICINA. La mayoría
de los vendedores directos trabajan desde sus hogares,
pero es fundamental contar con un lugar en el que puedas
trabajar de manera organizada y eficiente. Una oficina,
sumada a una estricta agenda de trabajo, te dignifican.
Ambas cosas son absolutamente esenciales para operar de
modo eficiente y una precisa gestión de registros,
que son tan importantes para el éxito de cualquier
negocio.
9. INVOLÚCRATE. La mayoría de las organizaciones
de ventas ofrecen concursos para estimular la producción.
Incluye entre tus objetivos comerciales el deseo de ganar
concursos. Los concursos hacen que tu negocio sea entretenido
al tiempo que pueden aportarle a tus ingresos un valor
en dólares considerable. Una de mis posesiones
más preciadas es un adorable reloj de abuelo que
gané en un concurso.
10. APRENDE A MANEJAR DINERO DE MANERA INTELIGENTE. Un
trabajo normal de nueve a cinco habitualmente se traduce
en un cheque al final de la segunda semana. Los representantes
de ventas directas manejan dinero todo el tiempo. Las
ventas directas representan un ingreso instantáneo
y constante. En consecuencia, es absolutamente necesario
transformarse en un administrador de dinero eficiente.
He capacitado a la organizaciones para que depositen
cada centavo recibido de las clientas en una cuenta especialmente
abierta para su negocio. Como las declaraciones de los
bancos ofrecen un registro exacto de todo el dinero recolectado
y los gastos de una empresa pueden ser verificados a través
de los cheques cancelados, mantener registros se vuelve
algo simple y preciso. Todo, excepto algunas transacciones
de caja chica, pueden ser directamente extraídas
de las declaraciones bancarias.
El dinero ahorrado regularmente y colocado para interés,
pronto desarrolla un segundo ingreso además del
ingreso ganado. Una meta a largo plazo, la cual es realista
en la venta directa, es ser capaz de vivir retirado gracias
al interés ganado en los ahorros.
¿Significaría mucho para ti la seguridad
financiera? Si es así, hazte estas preguntas:
* ¿Soy honesto?
* ¿Realmente me agrada la gente?
* ¿Estoy dispuesto a aprender?
* ¿Estoy dispuesto a trabajar?
* ¿Soy capaz de ser mi propio jefe?
Si respondiste sí a estas preguntas, te aliento
a que encuentres un buen producto en el mercado de la
venta directa, uno que te agrade, uno que satisfaga la
necesidad de muchas personas, ¡y ve a trabajar por
cuenta propia!. Puedes volver tus sueños realidad.