Aunque parezca mentira, el acné no es sólo un problema de la adolescencia. Son muchas las mujeres adultas que sufren de acné o problemas de piel grasa y acuden a productos cosméticos y jabones especiales para mejorar el problema. Pero a veces esto no soluciona el problema y hay que acudir a remedios caseros para el acné, que muchas veces suelen resultar mucho más eficaces.
Aquí ofrecemos algunos de esos remedios caseros para el acné y así evitar que esos horribles brillos aparezcan en la cara cada dos por tres.
El aloe vera es el mejor aliado contra las pieles grasas. Si nos fijamos, veremos que muchísimas cremas para el acné contienen la esencia de esta particular planta. Por ello, si nos frotamos la cara un par de veces al día con la pulpa de la planta de aloe vera y lo dejamos actuar unos minutos, veremos como nuestro acné y nuestros problemas de piel desaparecen paulatinamente. Además del aloe, también podemos utilizar ajo: frotar un diente de ajo crudo partido por la mitad justo por donde tenemos los granitos mejora la piel. Además, el ajo también es bueno para prevenir y eliminar los puntos negros de la cara.
Si al levantarnos vemos que nos ha salido un grano rojizo, grande y con la punta blanca, existen varios remedios para paliarlo. Podemos aplicar con un bastoncillo para los oídos un poco de alcohol sobre el granito o podemos aplicar un poco de pasta de dientes antes de irnos a dormir. Ambos ayudan a secar el grano, aunque se recomienda no aplicarlo demasiado o puede dañarnos la piel.
La albahaca es otro de los remedios caseros para el acné y la piel grasa. Vierte sobre una taza de agua hirviendo dos cucharadas de albahaca seca, tápalo y cuélalo. Cuando esté frío, utiliza esta agua para lavarte la cara en las zonas con acné.